Logo de Negocios Inteligentes
Síguenos

El recorte a ciencia y tecnología de AMLO va contra la iniciativa privada

negocios inteligentes, ciencia, tecnología amlo
17 diciembre, 2018

Aunque antes había prometido todo lo contrario, su propuesta le quitaría 13.6% de presupuesto a la ciencia y tecnología. Una disminución en este sector afectará directamente a las empresas mexicanas y aquí te explicamos por qué.


En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) propone varios cortes. De hecho, 17 de las 26 dependencias tendrán menos presupuesto este año. En realidad, esto se esperaba como parte de la política de austeridad. Entre todos estos recortes, hay algunos que llaman la atención, para bien y para mal, por lo que podrían significar en el largo plazo. Uno de esos es la reducción de 13.6% de presupuesto para ciencia y tecnología. 

En el Ramo 38 del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación el presupuesto para ciencia, tecnología e innovación pasará de 56 mil millones de pesos del año pasado a 49 mil millones de pesos. Esto podría ser la agudización de una tendencia. Según El Economista, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) tendrá 2,500 millones de pesos menos este año, pero se prevé un recorte para el año siguiente. Algunos de los casos que llaman más la atención está el 20% menos de ingresos para el Centro Nacional para Prevención de Desastres (Cenapred). Otras instituciones que serán afectadas se encuentran la Agencia Espacial Mexicana, el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, el Colegio de México, la UNAM, la UAM, y un largo etcétera.  

Aunque todavía nada es seguro, la propuesta no es esperanzadora. Por ahora, el presupuesto debe ser aprobado por los legisladores. Lo bueno es que en los últimos 10 años, se ha logrado conseguir más dinero para ciencia y tecnología en los cabildeos.

Antes, AMLO prometió que aumentaría el presupuesto

En agosto de este año, la legisladora de Morena Alejandra Pani, secretaria de la Comisión de Ciencia y Tecnología dijo que estaban analizando la idea de aumentar este presupuesto al doble de lo actual. No solo eso, Andrés Manuel López Obrador también había dicho ante científicos, académicos y empresarios, ya como presidente electo, que no reduciría el presupuesto en todo su sexenio. De hecho, en ese momento dijo que en el peor de los casos el aumento nunca estaría por debajo de la inflación. 

Una parte importante de este plan era cambiar el enfoque del país. Durante años, México se encargó de comprar productos extranjeros y no produjo nada. Con el nuevo énfasis en investigación e innovación, se desarrollarían más productos en el país. Esto traería de la mano más interés de la iniciativa privada. En ese momento, el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, entregó una propuesta de política de ciencia y tecnología que impulsaría el desarrollo por 25 años. Según el documento, debería invertirse 1% del PIB en este sector para, en el sexenio, alcanzar lo recomendado por la OCDE. 

Por ahora, recortar el presupuesto es un paso en la dirección contraria. 

El problema no es actual, lo arrastramos desde décadas

Según la Encuesta sobre Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología en México 2017, solo el 8.4% tiene un interés muy grande por inventos, descubrimientos y desarrollo tecnológico. En el 2018 el Conacyt consiguió 300 millones de pesos más de lo que se había planteado. Buena noticia, ¿no? En realidad, con la inflación, recibieron menos en términos reales que en el 2017; casi disminuyeron un 4%. De acuerdo con Mario de la Cruz, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Electrónica, Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), en los países más desarrollados de la OCDE, la inversión en ciencia es 50-50. Es decir, 50% del gobierno y la academia y 50% de la iniciativa privada. 

Si no se llega a ese escenario ideal, el dinero no va a alcanzar. Actualmente, los otros países de la OCDE invierten cinco veces más que nosotros en este rubro. Y esta tendencia se remonta a años. En el gobierno de Peña Nieto, las cosas habían comenzado bien. Se destinaría el crecimiento anual del 0.11% del PIB para alcanzar la meta del 1% al final del sexenio. En los primeros tres años, la inversión creció 40% en términos reales. Pero en 2016 dejó de crecer y en 2017 tuvo un recorte de 23%. Aunque ahora el presupuesto debería ser de 0.89% del PIB, nos quedamos en 0.54%.

En una columna pasada, te dijimos que en México existe una especie de desdén hacia el trabajo académico, en todos los sectores. Decir que alguien que fue un estudiante brillante “terminó de académico” ha sido en ciertos círculos —y muy erróneamente— sinónimo de fracaso. La razón: “no pudo poner en práctica lo que aprendió en la escuela y sólo pudo dar clases”. Para ese entorno, la licenciatura es un diploma que se puede colgar en la pared para validar que la persona “estudió”. Cuando la aspiración es únicamente “conseguir un buen trabajo” o “abrir tu propio negocio” la visión es muy reducida y no de largo plazo. Por esa forma de pensar, no es de sorprender que en el país —y por extensión en las empresas mexicanas— se destine alrededor del 0.55 % del PIB a investigación y desarrollo: preferimos comprar tecnologías a generarlas por nosotros mismos.

La generación de conocimiento es, hasta el momento, la única manera de progresar a largo plazo en el mundo. Si el gobierno disminuye el gasto en investigación y desarrollo, y si echa para atrás los aspectos más competitvos de la reforma educativa de Peña Nieto, el empresariado mexicano no tendrá más remedio, si quiere sobrevivir en el largo plazo, de invertir en las universidades, en la educación, en la ciencia.

 

Sigue leyendo sobre la paradoja de las empresas socialmente responsables.


Recibe en tu correo las noticias de negocios que sí te interesan y suscríbete a la Agenda Inteligente. Para las novedades en materia fiscal, haz lo mismo con El Fiscoanalista

17 diciembre, 2018
¿Qué opinas?
Te puede interesar
negocios inteligentes, amlo, educación

¿De veras la educación es un derecho y no un privilegio, AMLO?

negocios inteligentes

¿Puedes hacer negocio con tu remedio casero hecho con marihuana?

roma, cuarón, negocios inteligentes

La estrategia de marketing de Netflix para que Roma, Yalitza y Cuarón arrasen en los Oscar

negocios inteligentes, cajero, atm

¿El cajero se tragó tu tarjeta? Te decimos cómo recuperarla