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El trabajo en casa puede provocarte el síndrome de burnout. Cuidado: quizá ya lo padezcas

marzo 26, 2022

Para muchas personas, el aislamiento provocado por el home office ha resultado en una experiencia negativa en su desempeño laboral y estado mental. El problema es grave porque incluso en condiciones pre pandemia, en México, tres de cada cuatro trabajadores sufría “estrés laboral”, de acuerdo con el IMSS. Ese porcentaje coloca al país por encima de China (73%) y de Estados Unidos (59%)

La cuarentena no es un entorno mentalmente saludable

La revista médica The Lancet publicó un estudio realizado por investigadores del King’s College de Londres que reveló cómo el encierro de la cuarentena tuvo efectos psicológicos negativos en las personas. Se titula “El impacto psicológico de la cuarentena y cómo reducirlo: rápida revisión de la evidencia” (Original en inglés: The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence) y se basó en 24 ensayos académicos realizados en diez países con poblaciones afectadas con enfermedades respiratorias severas.

El informe mostró que las cuarentenas más largas (por más de diez días) provocaron síntomas de estrés postraumático, confusión y enojo debido a la restricción de la libertad.

Las personas que fueron puestas en cuarentena por haber tenido contacto con personas con SARS presentaron síntomas más negativos: más del 20% (230 de 1057) reportaron miedo, 18% (187 ) nerviosismo, 18% (186) tristeza y 10% (101) sintieron culpa. Únicamente un 5% (48) experimentaron sentimiento de felicidad y un 4% (43) sintió alivio.

Respecto a los múltiples efectos que ha provocado la cuarentena en la salud mental, expertos en la materia entrevistados por el diario colombiano El Tiempo reconocieron siete principales efectos negativos de la cuarentena en la salud mental de las personas: estrés, ansiedad, angustia, pánico, desesperación, depresión y agresividad.

En entrevista para aquel medio, Carlos Iván Molina investigador, psiquiatra y epidemiólogo, explicó que en cuarentena “es más fácil tener problemas de concentración, acumulación de trabajo o alteraciones de sueño”.

“El encierro somete a prueba los recursos con los que contamos en nuestra salud mental individual y colectiva (empatía, capacidad para resolver problemas y conflictos, autoestima), así como los recursos sociales y económicos. Cuando esos elementos son desbordados por situaciones como el encierro, es cuando comienzan a presentarse dificultades, afectandonos emocionalmente”, añadió el doctor Molina.

El síndrome de burnout en el teletrabajo

La suma del home office, el tele-estudio, las labores de la casa y en algunos casos las responsabilidades con los hijos o padres ha obligado a los trabajadores a multiplicar sus tareas, lo podría llevar a padecer el síndrome de burnout.

Se trata de un síndrome de agotamiento emocional y baja realización personal que fue declarado en el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud como un factor de riesgo laboral capaz de dañar la calidad de vida, salud mental e incluso en caso más graves poner en riesgo la vida de los trabajadores.

Anne Helen, periodista y autora del libro Can’t Even; How Millennials Became the Burnout Generation (traducción aproximada: “No puedo. Cómo los millennials se convirtieron en la generación burnout”) describió el síndrome como un sentimiento de estar exhausto de la vida misma pero a pesar de ese agotamiento, seguir adelante, sin descanso.

Pero los síntomas son más complejos que eso. De acuerdo con la Dra. Paola EScobar, del Instituto de Neurociencias de Guayaquil, Ecuador, los síntomas de este síndrome son:

1. Cambios en el estado de ánimo

2. Desmotivación

3. Agotamiento mental

4. Sensibilidad a la crítica

5. Falta de energía y menor rendimiento

6. Afecciones del sistema locomotor

7. Dolor y rigidez muscular

8. Problemas gastrointestinales

9. Problemas cardiovasculares

10. Alteraciones en la piel

11. Dolores de cabeza

12. Mareos

13. Alteraciones del apetito sexual

14. Obesidad

Si presentas la mayoría de estos síntomas, no lo tomes a la ligera, ni te lo guardes. Háblalo con tus superiores, y tu familia, y busca ayuda profesional, porque la necesitas… aunque creas (como efecto inercial del propio síndrome) que puedes seguir adelante. No es así.