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En otros países, declararse en bancarrota es un modo de rescatar tu negocio. ¿Y en México?

26 junio, 2020

Platicamos con Mario Escobosa Barojas, integrante de la comisión del sector empresarial del Colegio de Contadores Públicos de México, para que nos aclare esta duda

En México, muchos negocios luchan por salir a flote mientras el país muy lentamente va retomando las actividades no esenciales por la pandemia. La situación cada vez parece más desafiante. Entre abril y mayo, cerca de 10,000 micro, pequeñas y medianas empresas desaparecieron en el país. Esto se refleja en datos que aporta el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que a su vez reportó Business Insider México: en ese periodo un total de 9,884 patrones se dieron de baja.

Los negocios que aún permanecen de pie y que están regresando a operar en esta “nueva normalidad” deben hacerlo bajo ciertas restricciones, incluidas las limitaciones económicas de los propios clientes. Sin embargo, para algunos negocios, el tiempo ya les cobró factura.

El C.P.C. Mario Escobosa Barojas, integrante de la comisión del sector empresarial del Colegio de Contadores Públicos de México, nos explica en entrevista qué pasos debes seguir si tu empresa se encuentra en tales problemas financieros que ya consideras declararla en bancarrota.

Ley de Quiebras, ¿mexicana?

Si estuviéramos por ejemplo, en Estados Unidos, podríamos contar con su Ley de Quiebras y, en específico con su Capítulo 11, mejor conocido por su nombre en ingles: Chapter 11. En ese país, si bien la bancarrota a menudo se asocia el cierre total de una empresa, también se puede usar para frenar a los acreedores mientras la empresa en cuestión reestructura sus deudas y continúa sus operaciones. Después, entraría vigencia una suspensión automática, lo que evitaría el desalojo, la ejecución hipotecaria o la recuperación del inventario y el equipo mientras el compañía elabora un plan. ¿Eso cómo aplica en México?

“En México no existe una ley tal cual como la americana”, dice Escobosa. “En México contamos con la ‘Ley de Concursos Mercantiles’, misma a la que se llega cuando la situación empresarial ya no tiene vuelta atrás. Así, el consejo administrativo o los socios empresariales pueden recurrir a esta Ley, la cual congelará los adeudos de forma inmediata a la vez que notificará a empleados, proveedores, accionistas y demás miembros involucrados que la empresa está amparada bajo dicha ley”.

Cuando la empresa acoge esta ley, en ese momento se designa a un “Interventor” que toma las riendas de la empresa y su principal objetivo es tratar de rescatarla. Esta figura evalúa en primer lugar el estado de la empresa, analizando todos los activos con los que cuente para poder cubrir las deudas y tratar de sacarla adelante. “De esta manera el Interventor liquidará en un orden específico las deudas de la empresa: empleados, SAT, proveedores y acreedores y hasta el último, y si existe un sobrante, a los accionistas”, dijo el contador Mario Escobosa y agrega: “Esta Ley brinda uno de lo más grandes beneficios a las empresas, y es que en cuanto esta es acogida, es el Interventor quien se encargará de arreglarse con todos; incluida, Hacienda”.

Es bueno declararte en bancarrota si…

En el mejor de los casos, podrías empezar desde cero una vez que el Interventor haya saldado todas las deudas, ¿pero si eso no se logra? Escobosa explica. “Cuando una empresa pierde ⅔ del capital, entonces se encuentra en ‘quiebra técnica’, lo que significa que la empresa se encuentra en un grave problema financiero. Por lo tanto el Interventor se encargará de tratar de sacarla adelante repartiendo el capital como la Ley lo dicta”. 

En este proceso, incluso pueden llegarse a venderse los activos o a liquidarse. “Aquí el punto es que, en el futuro, tú como dueño de la empresa no tengas ningún problema de carácter financiero o legal, siempre y cuando en tus años de actividad no hayas incurrido en algún tipo de fraude o delito”. Quizás en México la solución a los problemas no esté en declararse en quiebra. De hecho Escobosa no considera que esta opción debe ser la primera que pase por tu mente si es que tu empresa está pasando por un mal momento. 

“Declarase en quiebra debe ser la última opción”. ¿Entonces qué debería de hacer quién se encuentre en una delicada situación? “Lo primero que deben hacer los accionistas es entender cómo se ha manejado hasta ahora. Por lo general, en México se carece de una cultura por hacer una lectura financiera mensual, la cual podría evitar este tipo de riesgos en gran parte. Pero si tu empresa está pasando un mal momento, debes seguir los siguientes 4 pasos. Primero se deben eliminar los gastos no esenciales, luego deberán revisarse los gastos y cambiarlos de fijos a variables, en tercer lugar se deberán reducir los costos y finalmente se deben hacer ajustes en los planes de corto y largo plazo, pues en una situación como esta el tiempo se reduce de años a meses”.

No seas un todólogo: contrata asesores

Como ya mencionamos, la simple falta de una cultura de lectura financiera mensual quizás sea el origen del quiebre dentro de una empresa, con o sin coronavirus. “En esta etapa de crisis debes ahorrar, pero tampoco debes exagerar y querer solucionar todo por tu cuenta. En una situación delicada como esta necesitas de un buen asesoramiento. Yo recomiendo que si estás por abrir un negocio, lo primordial es contar con asesores contables, fiscales y legales. Por ejemplo, si nos ponemos a revisar una radiografía, quizás entendamos algunas cosas si son evidentes, pero es necesario que un experto nos interprete los resultados, lo mismo sucede con las empresas. Las finanzas empresariales son como la salud de una persona, por lo tanto no deben tomarse a la ligera”.

“Además, está el tema de Hacienda. Quizás al momento de negociar por tu cuenta puedas llegar a un acuerdo con empleados, proveedores, acreedores y accionistas en cuanto a retrasarse el pago, quizás todos acepten… todos menos Hacienda. Así que por no tener un buen asesoramiento podrías generarte problemas graves. Así que lo recomendable es que desde que inicies un proyecto recurras a un asesoramiento para evitar complicaciones futuras”.

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26 junio, 2020
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