Honestamente, ¿eres un buen Director de Recursos Humanos?

recursos humanos, ceo, dierctor, maribel cano, negocios inteligentes, empleados, rh,Foto: Shutterstock

El Director debe servir como un puente entre los intereses personales del empleado y la identidad de la empresa.


La tarea del Director del área de Recursos Humanos no es cosa fácil. El encargado de coordinar y responsabilizarse de que este pulmón empresarial funcione a la perfección debe, en primer lugar, minimizar en la medida de lo posible uno de los daños más impredecibles que entorpecen el camino de las empresas: los errores humanos.

Es cuestión de una ardua tarea en forma de análisis, anticipación y detección de síntomas de manera precoz para evitar tropiezos. El responsable de que todo esto marche como debe ser es el Director de Recursos Humanos. Su obligación es conocer mejor que nadie los objetivos de la empresa, su misión y la naturaleza de cada uno de sus trabajadores, con el fin de coordinar una gestión humana que beneficie a todos: empleados y compañía.

La mayor alianza de un CEO, es la que tiene con la persona que ostenta este cargo. Se trata de un puente de comunicación horizontal entre las estrategias de la empresa y los recursos que dispone. Si antaño un Director de Recursos Humanos se dedicaba en gran medida a tareas burocráticas y formalizar contratos, hoy en día su figura se asemeja más a la de un consejero y/o hombre de influencia del jefe. Al fin y al cabo, lo conoce todo de la empresa y sus trabajadores, conoce los intereses y planes del CEO, y dispone de los recursos necesarios (tanto humanos como tecnológicos) para aprovechar el potencial al máximo y lograr soluciones que mejoren el rendimiento.



En un mundo global y ampliamente virtual, el Director de Recursos Humanos debe sentirse cómodo con la tecnología. Mediante estas herramientas y con una actitud de constante aprendizaje (lo importante no es saberlo todo, sino tener acceso y criterio suficiente como para consultar a las personas adecuadas), un buen director de área debe ser un experto comunicador; es decir, debe transmitir al empleado que los objetivos de la empresa coinciden en grandes rasgos con los individuales, y convencer al CEO de que su negocio sin un pulmón con forma de capital humano bien formado y capacitado es un barco a la deriva condenado a hundirse. Así, el director se convierte en enlace entre dos mundos y, muchas veces, es él quien tiene la última palabra sobre determinados temas en lo que está capacitado para decidir, asesorando incluso al propio CEO.

Tampoco ha de amilanarse ante los entornos complejos pues hoy en día, el ecosistema empresarial es más incierto que nunca, y es responsabilidad suya detectar tendencias y anticipar a la empresa que, si goza de la agilidad necesaria, será capaz de maniobrar en las revueltas aguas del entorno empresarial.

Además, en el plano humano, un buen director debe erigirse como líder (no impuesto, sino elegido) para, primero, conciliar las opiniones enfrentadas en las fricciones internas, transmitir objetivos y políticas de empresa a los empleados y, por último, para servir de ejemplo al resto de la plantilla. Porque sobra decir que un director debe predicar con el ejemplo. Es un ejercicio de coherencia interna.

En resumen, un Director de Recursos Humanos se encarga de:

  • Conocer la empresa y sus empleados
  • Coordinar y dirigir engranajes que hagan que las áreas, por diferentes que sean, funcionen conjuntamente.
  • Gestionar de manera óptima al talento (localizándolo y seduciéndolo, e internamente capacitarlo y generar compromiso hacia la empresa para que no se marche).
  • Diagnosticar el entorno tecnológico con el fin de comunicar al CEO las posibles repercusiones para el negocio y poder así tener un margen de maniobra para rectificar o insistir en determinadas direcciones.
  • Potenciar la creatividad y la iniciativa de los trabajadores.
  • Ser la persona de confianza de quienes dirigen a la organización.

Maribel Cano es Latin America Marketing Manager en Meta4. Facebook: Meta4 América Latina

Negocios Inteligentes es un medio plural que admite puntos de vista diversos. En tal sentido, la opinión expresada en esta columna es responsabilidad sólo del autor.

Suscríbete a la Agenda Inteligente (las noticias de negocios más relevantes) y El Fiscoanalista(novedades y jurisprudencias en materia fiscal y laboral).



Deja un comentario








Honestamente, ¿eres un buen Director de Recursos Humanos?

recursos humanos, ceo, dierctor, maribel cano, negocios inteligentes, empleados, rh,Foto: Shutterstock

El Director debe servir como un puente entre los intereses personales del empleado y la identidad de la empresa.


La tarea del Director del área de Recursos Humanos no es cosa fácil. El encargado de coordinar y responsabilizarse de que este pulmón empresarial funcione a la perfección debe, en primer lugar, minimizar en la medida de lo posible uno de los daños más impredecibles que entorpecen el camino de las empresas: los errores humanos.

Es cuestión de una ardua tarea en forma de análisis, anticipación y detección de síntomas de manera precoz para evitar tropiezos. El responsable de que todo esto marche como debe ser es el Director de Recursos Humanos. Su obligación es conocer mejor que nadie los objetivos de la empresa, su misión y la naturaleza de cada uno de sus trabajadores, con el fin de coordinar una gestión humana que beneficie a todos: empleados y compañía.

La mayor alianza de un CEO, es la que tiene con la persona que ostenta este cargo. Se trata de un puente de comunicación horizontal entre las estrategias de la empresa y los recursos que dispone. Si antaño un Director de Recursos Humanos se dedicaba en gran medida a tareas burocráticas y formalizar contratos, hoy en día su figura se asemeja más a la de un consejero y/o hombre de influencia del jefe. Al fin y al cabo, lo conoce todo de la empresa y sus trabajadores, conoce los intereses y planes del CEO, y dispone de los recursos necesarios (tanto humanos como tecnológicos) para aprovechar el potencial al máximo y lograr soluciones que mejoren el rendimiento.



En un mundo global y ampliamente virtual, el Director de Recursos Humanos debe sentirse cómodo con la tecnología. Mediante estas herramientas y con una actitud de constante aprendizaje (lo importante no es saberlo todo, sino tener acceso y criterio suficiente como para consultar a las personas adecuadas), un buen director de área debe ser un experto comunicador; es decir, debe transmitir al empleado que los objetivos de la empresa coinciden en grandes rasgos con los individuales, y convencer al CEO de que su negocio sin un pulmón con forma de capital humano bien formado y capacitado es un barco a la deriva condenado a hundirse. Así, el director se convierte en enlace entre dos mundos y, muchas veces, es él quien tiene la última palabra sobre determinados temas en lo que está capacitado para decidir, asesorando incluso al propio CEO.

Tampoco ha de amilanarse ante los entornos complejos pues hoy en día, el ecosistema empresarial es más incierto que nunca, y es responsabilidad suya detectar tendencias y anticipar a la empresa que, si goza de la agilidad necesaria, será capaz de maniobrar en las revueltas aguas del entorno empresarial.

Además, en el plano humano, un buen director debe erigirse como líder (no impuesto, sino elegido) para, primero, conciliar las opiniones enfrentadas en las fricciones internas, transmitir objetivos y políticas de empresa a los empleados y, por último, para servir de ejemplo al resto de la plantilla. Porque sobra decir que un director debe predicar con el ejemplo. Es un ejercicio de coherencia interna.

En resumen, un Director de Recursos Humanos se encarga de:

  • Conocer la empresa y sus empleados
  • Coordinar y dirigir engranajes que hagan que las áreas, por diferentes que sean, funcionen conjuntamente.
  • Gestionar de manera óptima al talento (localizándolo y seduciéndolo, e internamente capacitarlo y generar compromiso hacia la empresa para que no se marche).
  • Diagnosticar el entorno tecnológico con el fin de comunicar al CEO las posibles repercusiones para el negocio y poder así tener un margen de maniobra para rectificar o insistir en determinadas direcciones.
  • Potenciar la creatividad y la iniciativa de los trabajadores.
  • Ser la persona de confianza de quienes dirigen a la organización.

Maribel Cano es Latin America Marketing Manager en Meta4. Facebook: Meta4 América Latina

Negocios Inteligentes es un medio plural que admite puntos de vista diversos. En tal sentido, la opinión expresada en esta columna es responsabilidad sólo del autor.

Suscríbete a la Agenda Inteligente (las noticias de negocios más relevantes) y El Fiscoanalista(novedades y jurisprudencias en materia fiscal y laboral).



Deja un comentario