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La cruda verdad que ha mantenido a Netflix en la cima del éxito

18 septiembre, 2020

Netflix ha alcanzado un impresionante éxito, gracias a su líder, Reed Hastings, a su “honestidad radical” y a la búsqueda imparable de los mejores talentos.

En otro artículo te habíamos platicado sobre lo mal que lo han pasado los cines desde que empezó la pandemia de COVID-19 en comparación a servicios de contenido que se transmiten desde internet, como Netflix.

Hasta ahora, Netflix no pasa de moda. Al contrario, se ha posicionado como la plataforma de streaming más importante del mundo. El negocio fundado por Reed Hastings y Marc Randolph, comenzó el 29 de agosto de 1997 en California, Estados Unidos, con renta y venta de DVDs. Una década después, su servicio se expandió con streaming por suscripción y fue hasta 2015 cuando comenzó su expansión a nivel internacional.

De acuerdo con su página, la firma tiene presencia en más de 190 países donde 193 millones de personas con membresía disfrutan de series de TV, documentales y películas en una variedad de géneros e idiomas.

Durante el segundo trimestre de este año, sus ganancias se dispararon un 165% hasta los 720 millones de dólares comparada con los 271 millones de dólares del mismo trimestre del año anterior, a la par que añadió 10.1 millones de nuevos suscriptores en todo el mundo, tal como dio a conocer la empresa a los medios.

Mientras el COVID-19 está causando fuertes estragos en la industria, Netflix poco a poco va acaparando espectadores y ahora es una de las fuerzas más poderosas del cine que, a diferencia de Hollywood, financia proyectos originales y da oportunidad a nuevos talentos que buscan abrirse paso en la industria cinematográfica.

Más allá de las cifras y a la parte interna de Netflix

El propio Marc Randolph relató en su libro Eso nunca funcionará: El nacimiento de Netflix y el poder de las grandes ideas (That Will Never Work: How We Took a Crazy Idea, Built Netflix and Disrupted an Industry) que durante el año 2000 tanto él como Reed Hastings vivían uno de sus peores momentos personales, debido a que la empresa en la que habían invertido su capital más dos años de trabajo estaba en declive. Su idea de crear una una empresa de renta de DVDs por correo sin multas por retornos tardíos, aún con su éxito moderado, se demostraba incapaz de dar beneficios.

Pese a todo, la empresa siguió y justo cuando Netflix avanzaba, con Randolph como director ejecutivo, Hastings tuvo que decirle a su amigo y socio con cruda franqueza que no estaba hecho para dirigir una corporación gigante, “Cuando alguien te dice cuáles son tus fallas, es muy fácil ponerse a la defensiva”, confesó Randolph a BBC.

Estas palabras pararon en seco a Marc, su preocupación lo llevó a reflexionar si era capaz de dirigir la empresa: “Me preguntaba: ¿soy yo la persona correcta para liderar esta empresa? ¿Tengo las habilidades que vamos a necesitar? Le inquietaba mi juicio. Veía mi incapacidad para tomar decisiones difíciles, mi incapacidad de pensar estratégicamente hacia dónde debía ir la compañía”, contó Randolph a BBC.

Ese no fue de los mejores días de Randolph, pues inmediatamente fue nombrado presidente y Hastings fue el nuevo director ejecutivo. Hastings convenció a Randolph de que renunciara a unas 650.000 acciones, lo que redujo su participación en Netflix al 15%, “No hay forma de que me quede sentado aquí mientras me dices por qué apesto”,describió su reacción Randolph a New York Times.

Randolph, de 61 años, dejó Netflix en 2003- “A diferencia de mí”, escribió Randolph, “Reed no solo es un director ejecutivo fenomenal en la etapa inicial, es tan bueno (o mejor) como un director ejecutivo en la etapa avanzada”.

Durante esa entrevista con New York Times, Randolph habló sobre los empleados de Netflix. “En sus inicios no tenían horarios fijos ni asignaciones de vacaciones. Lo mismo es cierto hoy. También existía una cultura corporativa de ‘honestidad radical’ que también persevera. Los empleados se evalúan entre sí y se les anima a opinar sobre las decisiones estratégicas. La información salarial es transparente”, comentó.

También dijo al medio estadounidense que hasta ahora ya no tiene ninguna conexión con Netflix. pero aún posee algunas acciones, principalmente por razones sentimentales, y paga una tarifa de suscripción mensual como todos los demás.

Claves del éxito según Reed Hastings

Hastings recientemente lanzó también su libro: “No hay reglas: Netflix y la cultura de la reinvención” junto con la escritora de negocios Erin Meyer, donde comparte sus consejos para construir un negocio exitoso.

 En una reciente entrevista a través de Zoom con el diario The New York Times, Hastings habló sobre su negocio y lo describió como “algo positivo y de bajo ego”. 

Hastings no piensa en sus empleados como una familia, sino como un equipo deportivo, y uno que tiene que ganar trofeos. “Para las personas que valoran la seguridad laboral antes que ganar campeonatos, Netflix no es la opción correcta, y tratamos de ser claros y no juzgar al respecto”, escribió al medio.

Según un extracto del libro, Netflix paga mucho dinero a sus empleados y busca una “alta densidad de talentos”, o sea solo estrellas, no gente promedio. “El desempeño adecuado obtiene una generosa indemnización”, dice una regla de su libro. Los gerentes usan tests para calificar a sus empleados así descartar a los quejosos y pesimistas. “Para sentirse bien por cortar a alguien que les agrada y respetan, deben desear ayudar a la organización y reconocer que todos en Netflix son más felices y exitosos cuando hay una estrella en cada puesto”. 

Aunque “hay un conflicto entre la cabeza y el corazón”, las cosas deben hablarse con franqueza.

Respecto a la “honestidad radical” a la que alude Randolph, la empresa de entretenimiento anima a los miembros de Netflix a ser críticos frente a quienes están por encima y debajo de ellos, a fin socializar y aportar nuevas ideas. Los errores deben ser comentados de manera abierta y frecuentemente. 

Los aprendizajes de Netflix en México y Latinoamérica

En una entrevista publicada por la revista Expansión, Hastings comentó que algo que le ha venido bien a la compañía en su expansión alrededor del mundo ha sido entender cada cultura y construir relaciones más firmes con las personas con una comunicación frontal, en la que está mejor visto criticar al jefe que no hacerlo.

En América Latina, la empresa tiene gran presencia, dijo Hastings en una videollamada, por lo que durante los últimos cinco años la firma ha centrado su atención en hacer vínculos con sus colegas latinos para hacer relaciones más productivas, incluso encuentra que Hastings ha encontrado cierta eficacia en las pláticas de oficina.

“Lo que hemos aprendido de los mexicanos y los brasileños en las comidas, pero también en las reuniones de trabajo, es hablar de familia, de deportes y ser más sociales. Al principio nos parecía algo ineficiente, pero la calidad de las relaciones que vas construyendo te pueden ayudar a hacer más a la larga”, dijo el CEO de Netflix.

 

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18 septiembre, 2020
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