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¿La educación en línea es para ti?, y otras 3 preguntas básicas sobre e-learning

marzo 26, 2022

La pandemia puso de moda la educación en línea. El también llamado e-learning brinda ventajas como estudiar a tu propio ritmo, combinar los estudios con el trabajo, ahorrar tiempo y dinero en traslados, así como ampliar tus competencias tecnológicas.

De acuerdo con el estudio sobre educación en línea de 2019 presentado por la Asociación de Internet MX, el 97% de los internautas en México está interesado en estudiar o, de hecho, está estudiando. La mayor parte de los encuestados refirió estudiar en una modalidad mixta (presencial y en línea), al trabajar y tener otras actividades. La modalidad más deseada es estudiar en alguna institución privada, y lo que les parece más atractivo es la posibilidad de construir horarios más flexibles.

Sin embargo, estamos tan acostumbrados a la educación presencial que el salto a las clases vía electrónica nos sigue llevando a cuestionar cuál es el mejor método de aprendizaje.

1. Primero que nada, ¿la educación en línea es para ti?

Depende mucho de tu manera de ser. Si bien la educación en línea ofrece flexibilidad en horarios y en ritmo de avance, eso no debe confundirse con rapidez o facilidad para el aprendizaje. “El aprendizaje es un proceso y lleva tiempo. Al estudiar en línea, es posible que pueda eliminarse el tiempo de traslado y la búsqueda de un espacio en el estacionamiento de la escuela, pero aún se tiene que dedicar tiempo y esfuerzo para aprender”, dice Vanessa Dennen, profesora de Sistemas de Instrucción y Tecnologías de Aprendizaje de la Universidad de Florida en un artículo de su autoría en el portal The Conversation.

Como lo marca un artículo de la revista Science Direct, los estudiantes con buenos hábitos de estudio y una mejor gestión del tiempo tienden a tener un mejor desempeño en línea que aquellos que postergan sus actividades. De hecho, dice la profesora Dennen, los estudiantes que sobresalen dentro de la educación en línea son los que no dejan que la flexibilidad se apodere de ellos. Estos estudiantes establecen horarios para realizar las tareas con anticipación. Además, hacen un seguimiento de sus pendientes escolares y se comunican con los profesores y/o asesores cuando tienen dudas o problemas. Si eres de esas personas, el e-learning es para ti.

2. ¿México está preparado para la educación en línea?

El principal reto de la educación en línea está en asegurar el acceso a una red de Internet segura, la conectividad de alta velocidad y el acceso a una infraestructura adecuada son requisitos indispensables para impulsar la educación en línea. En todos esos requisitos, México tiene serias deficiencias. 

Gabriel Contreras, comisionado presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), durante su presentación en la inauguración de la Escuela del Sur de Gobernanza de Internet 2019, dijo que el 88% de la población tiene conectividad. Pero recalcó: eso no implica que sea el 88% del territorio mexicano, sino que hay brechas de acceso. Mientras que sólo el 2% no tiene cobertura a Internet, tres de cada diez no se conecta por falta de recursos.

Contreras dijo que la brecha de apropiación también afecta a buena parte de la población. Es decir, nueve de cada 10 personas usa internet con fines de entretenimiento, mientras solo 15% ha hecho una operación financiera y bancaria vía digital. Esto se suma a la capacidad de usar servicios educativos y de salud. Es importante impulsar también la compresión de las herramientas digitales y la información para aprovechar la educación en línea. En este rubro los resultados tomarán tiempo en manifestarse.

La educación en línea en México representa una oportunidad para especializarse, pero aunque existen plataformas que ofrecen cursos y diplomados en línea gratuitos, hay quienes abandonan a mitad de cursos. Al respecto, Science Direct señala la importancia de la figura del profesor para lograr un proceso de enseñanza y aprendizaje efectivo en cualquier modalidad educativa. Es decir, si bien las nuevas tecnologías permiten llevar contenido a más personas, el rol que juega el profesor sigue siendo trascendental. Es por ello que los docentes deben tener la capacidad de utilizar las metodologías y recursos didácticos de la educación en línea para establecer contacto con los estudiantes y buscar su atención, motivación e interés a lo largo de todo el programa. 

3. ¿Estudiar en línea pone en riesgo en tu trayectoria profesional?

Para Vanessa Dennen, el sesgo en contra de los títulos en línea es una preocupación latente, pero cree que disminuirá con el tiempo a medida que más personas con títulos en línea ingresen al mercado laboral y que los encargados tras el proceso de contratación tengan cada vez más sus propias experiencias con el aprendizaje en línea.

Beth Sears, de la oficina de la firma de personal Robert Half en Washington, DC, dijo para el portal de la radiodifusora de Washington DC., Wtop que aquellos que se titulan de manera virtual siempre tendrán un espacio laboral. “En nuestra experiencia, los títulos que se obtienen en línea pueden funcionar a favor de quien busca empleo. Mientras los programas estén acreditados, obtener un título en línea puede hablar sobre la ética laboral y la dedicación del individuo”.

Sin embargo hay quienes no ven a este tipo de educación con buenos ojos, tal como indica Trey Barnette, también de Robert Half, “los colegios y universidades presenciales ayudan a las personas a desarrollar habilidades de socialización y alientan a las personas a interactuar entre sí. Las universidades en línea no pueden crear ese mismo conjunto de habilidades”.

4. ¿La calidad de la educación en línea y presencial es la misma?

Surge la duda de que si la calidad del aprendizaje será la misma. El Centro Nacional de Investigación para la Educación a Distancia y el Avance Tecnológico de (DETA, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, mantiene una compilación de estudios que comparan los resultados de los estudiantes en diferentes modalidades de cursos. La mayoría de los estudios de comparación, muestran que no hay diferencias significativas entre los cursos en línea y presenciales. En otras palabras, el aprendizaje ocurre igualmente bien, sin importar cómo se imparta un curso, siempre que el curso esté bien diseñado.

Quizás una opción alternativa recae dentro del aprendizaje híbrido, el cual integra ambas modalidades para crear una experiencia de aprendizaje integral y proporcionar a los alumnos flexibilidad y apoyo de manera simultánea. El enfoque híbrido tiene el potencial de fomentar el aprendizaje independiente y la colaboración, así como proporcionar más canales de comunicación entre los estudiantes y profesores. 

El manejo de la tecnología es actualmente un requisito para la mayoría de los puestos profesionales y es el caso de la educación. Algunas herramientas que antes no eran tan escuchadas, ahora son parte de la cotidianidad y permiten que el aprendizaje sea aún más efectivo y eficiente. Las estructuras de la enseñanza están cambiando y cada día hay mayor interés por incorporar los modelos de educación virtual a los procesos de aprendizaje, así que no temas en aventurarte a tomar un curso en línea durante estos meses de confinamiento.

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