Hay muchas cosas mal con la Liga MX; que los investigue la Cofece es solo una de ellas

fútbol, fútbol mexicano, cofece, negocios inteligentes, sat, prácticas monopólicasFoto: Shutterstock

Más allá de la polémica deportiva, te explicamos este caso de posible corrupción desde el punto de vista de negocios: el futbol, además de espectáculo, mueve mucho dinero.


100% de lo mexicanos han dicho alguna vez que el fútbol está amañado, pero tal vez ahora tengan la evidencia legal para respaldarlo. Hoy se anunció que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) investigará el mercado de fichaje de jugadores en México. Esta vez investigarán las posibles prácticas monopólicas absolutas en el mercado, que violan la Ley Federal de Competencia Económica.

Ayer, la Cofece mandó diligencias a los clubes América y Cruz Azul, aunque en los próximos días todos los equipos de la Liga MX las recibirán. Además, no solo son equipos, también jugadores, cuerpos administrativos, cuerpos técnicos, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), agentes y representantes. Es decir, todos los que intervienen en el mercado de fichajes pueden ser investigados en los próximos días. Para algunos, la noticia de que el fútbol mexicano no es lo más limpio del mundo es una sorpresa; para otros, es algo obvio, especialmente si se ve la historia de evasión fiscal y otras prácticas ilegales de la Liga.



¿Qué son las prácticas monopólicas absolutas?

De acuerdo con la Cofece, son “contratos, convenios, arreglos o combinaciones entre agentes económicos competidores entre sí, cuyo objeto o efecto sea la manipulación de precios, restricción o limitación de la oferta o la demanda, división o segmentación de mercados, concertación o coordinación de posturas en licitaciones, así como el intercambio de información entre ellos para realizar alguna de las conductas anteriores”.

Cuando esto pasa en el tema de reclutamiento y recursos humanos (como en el fichaje de jugadores), se trata de prácticas anticompetitivas que impiden la movilidad de los empleados en el mercado laboral. Y, en resumen, todo esto es ilegal.

¿Qué les puede pasar?

Lo primero que hay que dejar en claro es que todavía no se identifica si se ha violado o no la ley. La Cofece tiene 120 días hábiles a partir del 29 de junio (cuando inició la investigación formalmente) con la opción de ampliar el plazo cuatro veces; es decir, hasta 600 días. Si no encuentran nada, nadie saldrá mal parado. Pero en el caso contrario, los acusados deben defenderse en un juicio. Si pierden, podrán ser multados hasta por 10% de sus ingresos, y las personas físicas involucradas pueden recibir hasta 10 años de cárcel.

Durante la investigación, la Cofece puede hacer visitas de verificación, conseguir información y citar a los involucrados. Además, pueden irse hasta 10 años atrás para revisar si las prácticas se han cometido desde antes. Tal vez la buena noticia para los jugadores y equipos es que, si son culpables, pueden reunirse con la Comisión y colaborar. Con esto, las multas se reducen; además, ya no serían castigados por el Código Penal.

Algo huele mal porque no es la primera vez que investigan a la Liga MX ni a los jugadores

En agosto del 2018, Fidel Kuri, dueño del equipo Tiburones Rojos de Veracruz, declaró en una entrevista que su ex director técnico, Guillermo Vázquez, tenía un doble contrato. Se supone que Kuri estaba borracho, así que no te sientas mal la próxima vez que confieses algo vergonzoso con unos tequilas de más. Esta declaración hizo que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) iniciara una investigación a los equipos de la Liga por evasión fiscal.

Básicamente, los dobles contratos se realizan para repartir la cantidad de sueldo que un jugador percibe en dos contratos distintos. En un contrato, avalado por el propio club y reportado ante la Femexfut y el SAT, se representa una cantidad de sueldo para el jugador. Por medio de otro contrato, expedido por una empresa desconocida, se salda el resto de los ingresos por concepto de cesión de derechos de imagen. Esta es la operación que hizo Cristiano Ronaldo con el fisco en España. Obviamente, la cantidad del primer contrato (la que es reportada ante las autoridades), es mucho menor a la segunda.

Con esto, la autoridad solo toma en cuenta el primer contrato para calcular las retenciones de ISR y las cuotas de seguridad social. Si el jugador o entrenador se queja o demanda, solo puede hacerlo con el primer contrato y reclamar la cantidad que se dice en él.

En el caso de los Tiburones Rojos, se hizo público el contrato del jugador Sosthenes José Santos Salles, en el que se demostró que se había pactado un salario mensual de alrededor de 40 mil dólares. Sin embargo, el equipo dividía el 10% en contrato laboral, mismo que iba al registro ante la Femexfut, mientras que el otro 90% era saldado en un contrato de imagen con una empresa de la que no se tiene conocimiento.

El Fair Play financiero en México

En el 2011, el suizo Gianni Infantino (ahora es presidente de la FIFA) creó el concepto de fair play financiero. La idea básica es que los equipos no tengan deudas con otros clubes, ni con jugadores o autoridades fiscales; que tengan un equilibrio financiero y que los dueños no realizaran grandes inversiones que creen inflación en el mercado. Todo esto suena bien en papel, pero la realidad de México es otra. Aquí, cada torneo hay un equipo con deudas; los contratos de los jugadores tienen inflación, y los clubes le deben al SAT.

Las auditorías que se hacen para garantizar que los equipos cumplan solo se llevan a cabo con los de la Liga de ascenso, por lo que en la Primera División nada de esto sucede. Por ejemplo, en el 2018, los 16 equipos de la Liga de Ascenso tuvieron que juntar estados financieros de tres años, pagar todos sus impuestos, detallar su estructura corporativa, la procedencia de sus recursos, y tener un acta certificada que demuestre que no tengan controversias fiscales, laborales o de otro tipo. Todo esto para poder ser equipo de Primera División.

En cambio, siguiendo las reglas del fair play financiero en Europa, Guadalajara, Puebla, Veracruz, Tijuana, Pumas, Querétaro, Cruz Azul, Santos, Tigres, América y Monterrey no podrían jugar en torneos por no cumplir con estos requisitos.

Entonces sí, todo indica que el fútbol en nuestro país está amañado.

 

Sigue leyendo cómo OCESA ya no podrá monopolizar el mercado de conciertos en México.


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Hay muchas cosas mal con la Liga MX; que los investigue la Cofece es solo una de ellas

fútbol, fútbol mexicano, cofece, negocios inteligentes, sat, prácticas monopólicasFoto: Shutterstock

Más allá de la polémica deportiva, te explicamos este caso de posible corrupción desde el punto de vista de negocios: el futbol, además de espectáculo, mueve mucho dinero.


100% de lo mexicanos han dicho alguna vez que el fútbol está amañado, pero tal vez ahora tengan la evidencia legal para respaldarlo. Hoy se anunció que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) investigará el mercado de fichaje de jugadores en México. Esta vez investigarán las posibles prácticas monopólicas absolutas en el mercado, que violan la Ley Federal de Competencia Económica.

Ayer, la Cofece mandó diligencias a los clubes América y Cruz Azul, aunque en los próximos días todos los equipos de la Liga MX las recibirán. Además, no solo son equipos, también jugadores, cuerpos administrativos, cuerpos técnicos, la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), agentes y representantes. Es decir, todos los que intervienen en el mercado de fichajes pueden ser investigados en los próximos días. Para algunos, la noticia de que el fútbol mexicano no es lo más limpio del mundo es una sorpresa; para otros, es algo obvio, especialmente si se ve la historia de evasión fiscal y otras prácticas ilegales de la Liga.



¿Qué son las prácticas monopólicas absolutas?

De acuerdo con la Cofece, son “contratos, convenios, arreglos o combinaciones entre agentes económicos competidores entre sí, cuyo objeto o efecto sea la manipulación de precios, restricción o limitación de la oferta o la demanda, división o segmentación de mercados, concertación o coordinación de posturas en licitaciones, así como el intercambio de información entre ellos para realizar alguna de las conductas anteriores”.

Cuando esto pasa en el tema de reclutamiento y recursos humanos (como en el fichaje de jugadores), se trata de prácticas anticompetitivas que impiden la movilidad de los empleados en el mercado laboral. Y, en resumen, todo esto es ilegal.

¿Qué les puede pasar?

Lo primero que hay que dejar en claro es que todavía no se identifica si se ha violado o no la ley. La Cofece tiene 120 días hábiles a partir del 29 de junio (cuando inició la investigación formalmente) con la opción de ampliar el plazo cuatro veces; es decir, hasta 600 días. Si no encuentran nada, nadie saldrá mal parado. Pero en el caso contrario, los acusados deben defenderse en un juicio. Si pierden, podrán ser multados hasta por 10% de sus ingresos, y las personas físicas involucradas pueden recibir hasta 10 años de cárcel.

Durante la investigación, la Cofece puede hacer visitas de verificación, conseguir información y citar a los involucrados. Además, pueden irse hasta 10 años atrás para revisar si las prácticas se han cometido desde antes. Tal vez la buena noticia para los jugadores y equipos es que, si son culpables, pueden reunirse con la Comisión y colaborar. Con esto, las multas se reducen; además, ya no serían castigados por el Código Penal.

Algo huele mal porque no es la primera vez que investigan a la Liga MX ni a los jugadores

En agosto del 2018, Fidel Kuri, dueño del equipo Tiburones Rojos de Veracruz, declaró en una entrevista que su ex director técnico, Guillermo Vázquez, tenía un doble contrato. Se supone que Kuri estaba borracho, así que no te sientas mal la próxima vez que confieses algo vergonzoso con unos tequilas de más. Esta declaración hizo que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) iniciara una investigación a los equipos de la Liga por evasión fiscal.

Básicamente, los dobles contratos se realizan para repartir la cantidad de sueldo que un jugador percibe en dos contratos distintos. En un contrato, avalado por el propio club y reportado ante la Femexfut y el SAT, se representa una cantidad de sueldo para el jugador. Por medio de otro contrato, expedido por una empresa desconocida, se salda el resto de los ingresos por concepto de cesión de derechos de imagen. Esta es la operación que hizo Cristiano Ronaldo con el fisco en España. Obviamente, la cantidad del primer contrato (la que es reportada ante las autoridades), es mucho menor a la segunda.

Con esto, la autoridad solo toma en cuenta el primer contrato para calcular las retenciones de ISR y las cuotas de seguridad social. Si el jugador o entrenador se queja o demanda, solo puede hacerlo con el primer contrato y reclamar la cantidad que se dice en él.

En el caso de los Tiburones Rojos, se hizo público el contrato del jugador Sosthenes José Santos Salles, en el que se demostró que se había pactado un salario mensual de alrededor de 40 mil dólares. Sin embargo, el equipo dividía el 10% en contrato laboral, mismo que iba al registro ante la Femexfut, mientras que el otro 90% era saldado en un contrato de imagen con una empresa de la que no se tiene conocimiento.

El Fair Play financiero en México

En el 2011, el suizo Gianni Infantino (ahora es presidente de la FIFA) creó el concepto de fair play financiero. La idea básica es que los equipos no tengan deudas con otros clubes, ni con jugadores o autoridades fiscales; que tengan un equilibrio financiero y que los dueños no realizaran grandes inversiones que creen inflación en el mercado. Todo esto suena bien en papel, pero la realidad de México es otra. Aquí, cada torneo hay un equipo con deudas; los contratos de los jugadores tienen inflación, y los clubes le deben al SAT.

Las auditorías que se hacen para garantizar que los equipos cumplan solo se llevan a cabo con los de la Liga de ascenso, por lo que en la Primera División nada de esto sucede. Por ejemplo, en el 2018, los 16 equipos de la Liga de Ascenso tuvieron que juntar estados financieros de tres años, pagar todos sus impuestos, detallar su estructura corporativa, la procedencia de sus recursos, y tener un acta certificada que demuestre que no tengan controversias fiscales, laborales o de otro tipo. Todo esto para poder ser equipo de Primera División.

En cambio, siguiendo las reglas del fair play financiero en Europa, Guadalajara, Puebla, Veracruz, Tijuana, Pumas, Querétaro, Cruz Azul, Santos, Tigres, América y Monterrey no podrían jugar en torneos por no cumplir con estos requisitos.

Entonces sí, todo indica que el fútbol en nuestro país está amañado.

 

Sigue leyendo cómo OCESA ya no podrá monopolizar el mercado de conciertos en México.


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