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¿Trabajador o esclavo contemporáneo?

marzo 26, 2022

Somos presa de un pensamiento que nos inculcaron, el cual deriva en que debemos ser exitosos a cualquier costo. Con costo me refiero a las múltiples maneras de poder llegar a donde se pretende. Sin embargo, aquí quiero hablar del costo que personalmente decidimos pagar ponderando nuestra idea ficticia de éxito por encima de una vida saludable y tranquila.

La esclavitud voluntaria

Hace años se dijo que se había abolido la esclavitud y yo me cuestiono si realmente habría que reconsiderar el concepto de esclavitud. El filósofo Byung-Chul Han nos habla sobre la sociedad del rendimiento, de la autoexplotación, el sujeto de rendimiento se explota hasta quedar abrasado (burnout), al grado que esta autoagresividad acaba en algunos casos en suicidio.

La esclavitud contemporánea es voluntaria: te compras la historia de que debes darlo todo para lograr lo que quieres. Pero he aquí un cuestionamiento netamente filosófico: ¿Qué es lo que quieres?

Los artífices de nuestra propia decadencia

En mis cursos y talleres he conocido a muchas personas que expresan que llevan ya 30 años trabajando duro, sacrificando convivencia familiar, momentos de reposo y tiempos lúdicos; para lograr su jubilación y “ahora sí” hacer lo que les haga feliz. ¿Se dan cuenta de qué existencias tan tristes? Y, ¿si en el camino a la jubilación o a la meta que te propusiste te mueres y no llegas? Es esta la realidad laboral que nos aqueja como sociedad y que es ya vital deconstruirla. No es posible que seamos nosotros mismos los artífices de nuestra propia decadencia.

Infartos, suicidios, depresión, ataques de pánico, son los padecimientos de la comunidad empresarial. Cada vez son más las empresas que se suman a la preocupación por la salud mental y emocional, lo cual me da un poco de esperanza. Pero en México aún es muy mal visto que te vayas de tu oficina cuando cumples exactas tus 8 horas, aún es criticado que te reportes enfermo. Cosas que ni siquiera tendrían que tomarse en cuenta si trabajas con felicidad.

Mucho de este cambio de paradigma depende de nosotros mismos, de perder el miedo a la crítica, de no temer perder nuestro empleo y aprender a poner límites demostrando que nuestro trabajo es de lo mejor elaborado.  No es posible que sigamos en esta precariedad laboral, fantaseando con un futuro de felicidad. El único tiempo valioso es este instante, este que te dedico a decirte que ya te sacudas de tus temores y comiences tu liberación de tal esclavitud. Es indispensable recuperar nuestra dignidad profesional, hacer valer lo que somos, sabemos y hemos aprendido con base en nuestra experiencia. Si uno mismo no lo valora no podremos esperar que los otros lo hagan. Si quieres cambiar el mundo, tendrás que cambiar tu propia perspectiva de ti y de tu trabajo, de lo contrario, seguiremos reproduciendo este modelo de esclavitud voluntaria.